El Gobierno de la República Democrática del Congo informó que el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo ha dejado hasta el momento 377 fallecidos y 1,307 casos confirmados, según el más reciente balance oficial con datos recopilados hasta el 28 de junio.
De acuerdo con el Ministerio de Comunicación y Medios, la tasa de letalidad alcanza el 28.8 %, mientras que 615 pacientes permanecen aislados o reciben atención hospitalaria.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población para mantener las medidas de prevención, entre ellas el lavado frecuente de manos, evitar contactos de riesgo y atender únicamente la información emitida por las autoridades sanitarias, al advertir que la difusión de rumores puede poner vidas en peligro.
El brote fue detectado inicialmente en la provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur, pero posteriormente se extendió a Kivu del Norte y Kivu del Sur. Además, Uganda ha confirmado 20 contagios, de los cuales 15 son casos importados desde territorio congoleño, incluidos dos fallecimientos.
Por otra parte, Francia confirmó su primer caso de ébola, correspondiente a un médico que regresó de una misión en la República Democrática del Congo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el virus comenzó a circular en Ituri aproximadamente dos meses antes de la declaración oficial del brote y el pasado 17 de mayo clasificó la epidemia como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
Este brote ya es considerado el tercero más grave de la historia del ébola, solo superado por la epidemia de África Occidental entre 2014 y 2016 y la registrada en el este de la República Democrática del Congo entre 2018 y 2020.
