Irán lanzó una ofensiva con misiles y drones contra Israel y contra instalaciones militares estadounidenses en varios países del Golfo, en lo que describió como una represalia directa por los recientes bombardeos efectuados por fuerzas de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní.
La acción fue anunciada por la Guardia Revolucionaria, que indicó que los ataques forman parte de la operación denominada “Verdadera Promesa 4”. Según el comunicado oficial, los objetivos incluyeron puntos estratégicos en Israel y bases estadounidenses en Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos, entre ellas instalaciones asociadas a la Quinta Flota de la Armada de EE. UU.
Un portavoz militar iraní advirtió que cualquier base en la región que respalde a Israel podría convertirse en blanco de nuevos ataques. Medios estatales reportaron explosiones cerca de instalaciones militares en Baréin, mientras autoridades cataríes informaron que interceptaron proyectiles dirigidos hacia su territorio, donde se encuentra la base aérea de Al Udeid.
En Israel, el ejército confirmó el lanzamiento de múltiples andanadas desde Irán y activó sus sistemas de defensa aérea para interceptarlas. Sirenas de alerta se escucharon en Jerusalén y en otras ciudades del centro y norte del país.
La escalada se produce tras ataques conjuntos de Washington y Tel Aviv contra objetivos iraníes, lo que incrementa la tensión regional y eleva el riesgo de un conflicto de mayor alcance. Hasta el momento, no se ha precisado el número de víctimas ni la magnitud de los daños.
