El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, salió de prisión el 1 de diciembre de 2025 tras recibir un indulto del presidente Donald Trump. La Oficina Federal de Prisiones confirmó su liberación desde la penitenciaría USP Hazelton, en Virginia Occidental, donde cumplía una condena dictada en 2024 por narcotráfico y uso de armas, con vínculos directos a Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Ana García de Hernández, esposa del exmandatario, calificó la fecha como el final de “casi cuatro años de dolor” y expresó gratitud tanto a Dios como a Trump por devolverles “la esperanza”.
El perdón presidencial había sido anticipado en Truth Social, donde Trump sostuvo que Hernández recibió un trato “muy severo e injusto”. Con ello, ejerció la facultad del Ejecutivo para conceder un perdón total a condenados por sentencia firme.
La condena original imponía 45 años de prisión por conspirar para introducir cocaína a Estados Unidos y por el uso de armas y dispositivos destructivos en ese contexto. El fallo, emitido en Nueva York en junio de 2024, detallaba que Hernández utilizó su posición como jefe de Estado para facilitar operaciones de organizaciones criminales y asegurar el tránsito de droga hacia territorio estadounidense.
