La crisis entre Estados Unidos e Irán se intensifica luego de que el presidente Donald Trump lanzara nuevas advertencias contra la república islámica, en medio del conflicto por el control del estrecho de Ormuz.
El mandatario estadounidense condicionó la estabilidad en la zona a la reapertura del paso marítimo, clave para el transporte de petróleo a nivel global. Aunque había fijado un plazo inicial, posteriormente sugirió que podría ampliarlo hasta el martes por la noche.
Trump advirtió sobre posibles ataques a infraestructura iraní si no se alcanza un acuerdo, mientras aseguró que mantiene abierta la puerta a una solución diplomática. No obstante, también dejó entrever opciones militares más contundentes.
Desde Teherán, autoridades y fuerzas militares respondieron con advertencias, señalando que cualquier agresión tendrá consecuencias directas. Además, se reporta una fuerte caída en el tránsito de buques en la zona, lo que ya genera impacto en los mercados internacionales.
En medio de la creciente tensión, mediadores internacionales han intensificado gestiones para promover el diálogo y evitar una escalada que podría afectar la estabilidad de toda la región y el suministro energético global.
