El vicepresidente Félix Ulloa presentó parte de la experiencia de El Salvador en materia de seguridad durante el Seminario Internacional sobre Seguridad y Gobernanza Local, desarrollado con la participación de delegaciones de México y Uruguay.
El encuentro fue impulsado por el Centro Internacional de Formación y Desarrollo de Uruguay y el Centro de Estudios Internacionales “Héctor Oquelí” de El Salvador, como un espacio para intercambiar experiencias sobre seguridad y gestión local.
Ulloa centró parte de su intervención en el desafío que representa el crimen organizado para los países de la región. En ese sentido, señaló que las estructuras criminales han adquirido una dimensión que trasciende los territorios nacionales, por lo que consideró necesario establecer mecanismos de combate conjunto.
El funcionario aprovechó el seminario para explicar las medidas aplicadas por el Gobierno salvadoreño como parte de su estrategia de seguridad, entre ellas el Plan Control Territorial.
De acuerdo con Ulloa, el plan contempló distintas fases destinadas a recuperar el control de territorios y reforzar la presencia estatal en comunidades afectadas por estructuras criminales.
También abordó los cercos de seguridad, operaciones que permitieron concentrar esfuerzos para identificar y detener a miembros de grupos delictivos en determinadas zonas.
El vicepresidente señaló que uno de los problemas que enfrentaba anteriormente el sistema de seguridad era la llamada “puerta giratoria”, debido a que personas detenidas por su presunta vinculación con pandillas podían recuperar su libertad cuando no se reunían suficientes elementos probatorios dentro de los tiempos establecidos.
Ulloa sostuvo que el modelo de seguridad desarrollado en El Salvador ha despertado interés en otros países latinoamericanos. Según explicó, entre sus pilares se encuentran la coordinación de las instituciones públicas, el fortalecimiento del Gabinete de Seguridad y el respaldo de la población.
El vicemandatario insistió en que la cooperación entre gobiernos será determinante para evitar que el crimen organizado amplíe su alcance internacional.
