La Administración de Estados Unidos anunció nuevas medidas restrictivas contra altos representantes del Gobierno cubano, incluyendo al presidente Miguel Díaz-Canel y a miembros de la familia del exmandatario Raúl Castro.
La acción fue divulgada por el Departamento del Tesoro a través de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), que amplió la lista de personas y entidades sujetas a sanciones económicas y financieras.
Entre las organizaciones señaladas figuran las Fuerzas Armadas Revolucionarias, los Comités de Defensa de la Revolución, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y la empresa turística Amistur Cuba S.A. Asimismo, fueron incorporados familiares cercanos de Raúl Castro, entre ellos Alejandro Castro Espín y Raúl Alejandro Castro Calis.
El anuncio ocurre mientras las relaciones entre Washington y La Habana atraviesan uno de sus momentos más tensos en los últimos años. Paralelamente, autoridades estadounidenses han retomado acciones judiciales vinculadas al caso de los pilotos de Hermanos al Rescate fallecidos hace tres décadas.
Desde Cuba, el presidente Díaz-Canel respondió a las nuevas sanciones asegurando que forman parte de una política orientada a incrementar la presión sobre la isla. El mandatario afirmó que las medidas buscan provocar dificultades económicas y sociales que puedan derivar en un escenario de inestabilidad interna.
Las sanciones representan un nuevo capítulo en el conflicto político entre ambos gobiernos y refuerzan la estrategia estadounidense de mantener restricciones contra funcionarios y organismos vinculados al Estado cubano.
