La etapa de alegatos finales comenzó este jueves en el juicio que enfrenta a 485 presuntos cabecillas de la MS-13, quienes son procesados por una serie de delitos que habrían sido cometidos durante una década en distintos puntos de El Salvador.
La audiencia se desarrolla en el Tribunal Sexto Contra el Crimen Organizado de San Salvador, donde la Fiscalía General de la República busca demostrar la participación de los imputados en miles de hechos delictivos relacionados con la actividad de la pandilla.
Tras finalizar la presentación de pruebas, el Ministerio Público inició la exposición de los argumentos jurídicos con los que pretende sustentar las acusaciones. Entre los delitos señalados figuran agrupaciones ilícitas, rebelión y otras acciones que, según la Fiscalía, afectaron a la población y al orden institucional del país.
El fiscal adjunto Max Muñoz indicó que la institución presentará una argumentación individualizada para cada acusado, detallando las funciones y responsabilidades que habrían desempeñado dentro de la organización criminal.
Asimismo, explicó que se recurrirá a criterios doctrinarios y jurisprudencia internacional para sustentar la teoría de que los principales líderes también pueden ser considerados responsables de delitos ejecutados por miembros subordinados de la estructura.
Del total de procesados, más de cuatrocientos enfrentan el juicio de forma presencial, mientras que el resto es procesado en ausencia.
La fase de alegatos finales se prolongará durante las próximas semanas y marcará el camino hacia la resolución de uno de los procesos judiciales más extensos relacionados con la MS-13.
