El Gobierno de Irán dio luz verde a un alto el fuego por dos semanas y accedió a iniciar negociaciones con Estados Unidos, en un escenario marcado por la mediación internacional, según información publicada por The New York Times.
La decisión se produce luego de que Washington aceptara aplazar su ultimátum, condicionado a la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní confirmó el acuerdo y subrayó que la medida no implica el cierre definitivo del conflicto, asegurando que sus fuerzas se mantienen en alerta ante cualquier posible escalada.
De acuerdo con la versión del medio, China desempeñó un papel determinante en las negociaciones, instando a Irán a adoptar una postura más flexible frente a la creciente presión económica y política.
El acuerdo también contempla facilitar el paso por el estrecho de Ormuz bajo supervisión iraní durante el período establecido, mientras ambas naciones avanzan hacia un posible diálogo diplomático en territorio pakistaní.
