Tenía solo siete años cuando la violencia le cambió la vida para siempre. Karla Castellón, hoy de 23 años, compartió en TikTok el recuerdo más doloroso de su infancia: el ataque armado que le arrebató a su madre y la dejó sin brazos.
Su familia tenía una pequeña tienda en casa, en una zona marcada por la extorsión. Una noche, tras negarse a pagar a las pandillas, hombres armados irrumpieron y dispararon. Karla fue alcanzada por las balas. Su madre murió. Ella sobrevivió, pero los médicos tuvieron que amputarle ambos brazos.
“Era una niña, yo no entendía nada”, dice en el video que se volvió viral. “Cuando me vi por primera vez sin mis manos, empecé a llorar y a gritar”.
La historia llegó hasta el presidente Nayib Bukele, quien respondió públicamente: “Esos enviados del infierno causaron mucho sufrimiento, pero Dios está contigo… Mi equipo se pondrá en contacto contigo para ayudarte en tus proyectos”.
Karla, emocionada, agradeció el gesto: “Gracias a usted hoy me siento segura de poder contar mi historia”.
Hoy, Karla no solo sobrevive: inspira.
En sus redes muestra cómo ha aprendido a vivir con prótesis, cómo se adapta, cómo motiva. Su historia ya no es solo de dolor, sino de fuerza.
