Nasry “Tito” Asfura asumió este martes la Presidencia de Honduras para el período 2026-2030, tras imponerse en las elecciones generales del pasado 30 de noviembre y poner fin al gobierno de Xiomara Castro.
La toma de posesión se realizó en el Parlamento hondureño, en una ceremonia marcada por la sobriedad. Durante el acto, Asfura juró cumplir la Constitución y las leyes del país, colocando su mano izquierda sobre una biblia sostenida por una de sus hijas.
El nuevo mandatario, líder del conservador Partido Nacional de Honduras, llega al poder luego de una campaña que contó, días antes de los comicios, con el respaldo público del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Aunque la presidenta saliente, Xiomara Castro, no reconoció oficialmente a Asfura como ganador, al señalar presuntas irregularidades en el proceso electoral, expresó posteriormente su deseo de que el país continúe en una senda de crecimiento y estabilidad.
Por motivos de austeridad, el nuevo jefe de Estado decidió no invitar a presidentes ni jefes de Estado extranjeros a la ceremonia, rompiendo con la tradición de realizar el acto en el Estadio Nacional José de la Paz Herrera. En su lugar, optó por asumir el cargo en la sede legislativa.
Al evento asistieron embajadores y representantes de organismos internacionales acreditados en Honduras, así como otros invitados especiales.
