La compañía Oceanwide Expeditions confirmó que 30 pasajeros desembarcaron del crucero MV Hondius en la isla británica de Santa Elena en medio del brote de hantavirus detectado en la embarcación, el cual ya deja tres personas fallecidas.
Entre quienes descendieron del barco también se encontraba el cuerpo de un pasajero neerlandés que murió a bordo el pasado 11 de abril tras presentar fiebre, dolor de cabeza y malestar gástrico. Días después, su esposa falleció en Johannesburgo, Sudáfrica, mientras que una ciudadana alemana murió el 2 de mayo dentro del crucero.
La empresa indicó que mantiene un rastreo de pasajeros y tripulantes que estuvieron a bordo desde el 20 de marzo para detectar posibles contagios. Además, autoridades sudafricanas confirmaron la presencia de la cepa Andes de hantavirus en uno de los pasajeros evacuados, considerada la única variante conocida con capacidad de transmisión entre humanos.
Suiza ya reportó un caso positivo relacionado con el crucero y Singapur mantiene bajo observación a dos personas que viajaron en la embarcación y permanecen aisladas mientras esperan resultados médicos.
La Organización Mundial de la Salud sostuvo que el riesgo de propagación continúa siendo bajo y aclaró que la situación no es comparable con la pandemia de COVID-19.
