El presidente Nayib Bukele informó que el Ejecutivo presentará ante la Asamblea Legislativa la denominada Ley Quincena 25, una propuesta que busca aliviar la carga económica de los hogares salvadoreños y estimular la actividad económica durante enero, un período que tradicionalmente registra menor liquidez para muchas familias.
La iniciativa contempla un pago adicional equivalente al 50 % del salario mensual, que se entregaría entre el 15 y el 25 de enero a trabajadores del sector público y privado que devenguen hasta $1,500. Este ingreso será independiente del salario ordinario, no estará sujeto a descuentos de renta, ISSS ni AFP, y tampoco podrá ser embargado.
De acuerdo con lo explicado por el mandatario, a partir de enero de 2026 el Estado aplicará la medida de forma completa para todos los empleados públicos. En el caso del sector privado, la implementación se realizará de manera progresiva. Durante este año, el pago será voluntario y contará con un beneficio fiscal, ya que las empresas podrán deducir el 100 % del monto entregado del Impuesto sobre la Renta correspondiente a 2026. A partir de 2027, el cumplimiento será obligatorio.
Efectos económicos previstos
En un material audiovisual divulgado junto al anuncio, el Gobierno expuso que la propuesta pretende atender una situación recurrente: en diciembre, muchos trabajadores reciben ingresos adelantados y el aguinaldo, lo que incrementa temporalmente su capacidad de gasto; sin embargo, esta dinámica provoca que enero inicie con menos ingresos, reduciendo el consumo y afectando la economía.
Con la aplicación de la Quincena 25, el Ejecutivo espera transformar enero en un mes con mayor movimiento económico, gracias a la inyección directa de recursos en los hogares. Según las proyecciones oficiales, alrededor de un millón de familias se verán beneficiadas de forma directa, mientras que sectores como pequeños comercios, restaurantes, emprendedores y trabajadores independientes también experimentarían un impacto positivo por el aumento del consumo.
El Gobierno subrayó que se trata de una de las reformas laborales más relevantes de las últimas décadas, al margen de los ajustes al salario mínimo, y que la propuesta fue elaborada con la participación tanto del sector empresarial como de los trabajadores.
“El objetivo es que este ingreso adicional fortalezca a las familias y reactive la economía en todo el país”, señaló el presidente Bukele.
