Tesla mostró las capacidades de su nuevo Roadster eléctrico, un deportivo que combina altas prestaciones con un sistema de propulsión desarrollado en colaboración con SpaceX. Durante una demostración en Texas, el automóvil logró elevarse del suelo, completar una voltereta en el aire y aterrizar de forma controlada.
La prueba se llevó a cabo en las instalaciones de SpaceX en McGregor. El vehículo utilizó propulsores que funcionan con aire comprimido almacenado a muy alta presión, una tecnología que busca llevar el rendimiento de los deportivos eléctricos más allá de la conducción convencional.
Tras observar la maniobra, Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, reaccionó con una breve frase: «Bueno, ha funcionado».
Aceleración extrema y tres configuraciones
Tesla presentó tres versiones del Roadster: Performance, Thrust y Rocket. Las diferencias entre ellas se centran en la aceleración y las capacidades del sistema de propulsión.
La versión Performance tendrá dos plazas y podrá pasar de 0 a casi 100 kilómetros por hora en menos de 1,6 segundos. Para mejorar el agarre, incluirá un sistema de succión instalado bajo la carrocería.
El modelo Thrust incorporará propulsores traseros y promete alcanzar esa velocidad en menos de 0,9 segundos. La versión Rocket, de una sola plaza, estará orientada a las maniobras aéreas y tendrá una aceleración anunciada inferior a 0,59 segundos para llegar a casi 100 km/h.
Además, la empresa afirma que el deportivo podrá superar los 370 km/h y ofrecer una autonomía de más de 480 kilómetros.
Un proyecto con casi nueve años de retraso
La nueva generación del Roadster representa uno de los proyectos más prolongados de Tesla. El modelo se presentó por primera vez en 2017, con la promesa de llegar al mercado en 2020 y un precio inicial aproximado de 200.000 dólares.
Desde entonces, la empresa ha aplazado su lanzamiento mientras priorizaba otros vehículos y sus planes de automatización y robótica.
Ahora, Tesla apunta a iniciar la producción en 2028, aunque todavía no ha revelado los precios definitivos. La comercialización también plantea dudas sobre los requisitos de seguridad y homologación necesarios para que el automóvil pueda circular legalmente por vías públicas.
Musk ha señalado que el Roadster mantendrá la conducción manual a largo plazo, a diferencia de otros proyectos de la compañía centrados en la autonomía. Sin embargo, el alcance real de sus capacidades y las condiciones para su uso en carretera dependerán de las especificaciones finales y de los requisitos regulatorios aplicables.
