La Asamblea Legislativa aprobó una reforma que reduce el impuesto específico aplicado a diversas bebidas alcohólicas destiladas, lo que abre la posibilidad de un ajuste en los precios al consumidor.
Durante la plenaria 99 y con dispensa de trámites, los diputados modificaron la Ley Reguladora de la Producción y Comercialización del Alcohol y de las Bebidas Alcohólicas. El cambio disminuye la tasa que se cobra por cada grado de alcohol: pasa de $0.16 a un rango de entre $0.05 y $0.09, dependiendo de la categoría del producto.
Entre las bebidas incluidas en el ajuste se encuentran el gin, la ginebra, licores y otras con distinto contenido alcohólico.
Según el decreto, la reforma busca equiparar las alícuotas entre bebidas similares o que compiten entre sí, en cumplimiento de compromisos internacionales asumidos por el Estado salvadoreño. La iniciativa fue presentada por el Ejecutivo, a través del Ministerio de Hacienda, y se fundamenta en el artículo 101 de la Constitución, que promueve el desarrollo económico y la protección del consumidor.
