El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, aseguró que impulsará nuevas medidas para impedir el regreso de la oposición al poder y afirmó que en Nicaragua no habrá nuevas elecciones.
Durante un discurso en Managua, el mandatario informó que la Asamblea Nacional trabajará en la aprobación de leyes dirigidas contra quienes calificó de «golpistas» y «vendepatria», al tiempo que acusó a Estados Unidos de respaldar a sectores opositores.
Ortega, de 80 años y en el poder desde 2007, sostuvo que las reformas constitucionales aprobadas este año modificaron el calendario electoral al ampliar el mandato presidencial de cinco a seis años.
Las declaraciones reavivaron las críticas de organizaciones civiles, que sostienen que el Gobierno ha restringido el pluralismo político y reducido los espacios de participación ciudadana.
Analistas y grupos defensores de derechos humanos consideran que el anuncio representa un nuevo endurecimiento del sistema político nicaragüense y aumenta la incertidumbre sobre el futuro de los procesos democráticos en el país.
