La reforma a la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial entra en vigor este 29 de diciembre de 2025 y establece nuevas obligaciones para motociclistas y conductores. A partir de ahora, quienes circulen en motocicleta deberán portar cascos con certificaciones internacionales reconocidas, mientras que los vehículos que trasladen niños menores de cinco años deberán contar con una silla de retención infantil instalada de forma correcta.
Entre las certificaciones admitidas figuran DOT de Estados Unidos, ECE de Europa, Snell Memorial Foundation y la norma colombiana NTC 4533, todas ellas diseñadas para garantizar resistencia, absorción de impacto y protección estructural en caso de siniestro. En el mercado salvadoreño, la certificación DOT es la más frecuente, con precios que van desde cascos económicos sin certificación alrededor de los 15 dólares, hasta modelos certificados entre 60 y 80 dólares, e incluso versiones profesionales que superan los 200 dólares.
El incumplimiento de la normativa puede derivar en multas de hasta 150 dólares. Además, se verificará que el casco cuente con protector cortavientos y visera certificada; de no ser así, se impondrá una sanción adicional de 150 dólares. En cuanto a los menores de cinco años, la ley obliga a que viajen en una silla de retención infantil adecuada a su edad, peso y estatura. Aunque no se exige una certificación específica, las autoridades recalcan que una instalación incorrecta reduce drásticamente la protección del sistema, por lo que instan a los padres y responsables a revisar el ajuste antes de iniciar la marcha.
El Gobierno otorgó un plazo de un año desde finales de 2024 para que los conductores pudieran adquirir el equipo sin presiones de mercado. Con la entrada en vigencia plena, se iniciarán inspecciones para verificar el cumplimiento de estas medidas, cuyo objetivo es disminuir la gravedad de los accidentes y reforzar la cultura de seguridad vial en el país.
