El proceso de recuperación de los astronautas de la misión lunar Artemis II avanzó luego de que una embarcación rápida llegara al punto exacto donde descendió la cápsula Orión. De manera simultánea, los equipos de control establecieron contacto con la tripulación a través de teléfono satelital, permitiendo coordinar las maniobras iniciales y confirmar su condición.
Durante la fase más crítica de la reentrada, el centro de control permaneció en un ambiente de tensión y expectativa. La situación cambió cuando se confirmó que la comunicación con los astronautas se mantenía estable.
El despliegue de los paracaídas marcó un momento clave, generando alivio entre los presentes, quienes reaccionaron con aplausos y expresiones de emoción.
El comandante Reid Wiseman informó que los cuatro integrantes de la misión se encuentran en buen estado. “Estamos estables”, afirmó, al tiempo que indicó que todos están “en verde”, señal de que no presentan problemas médicos.
La cápsula Orión completó su regreso con un amerizaje seguro a las 18:07 (hora de El Salvador), tras una misión de diez días alrededor de la Luna.
Posteriormente, la Armada de Estados Unidos activó el operativo de recuperación y movilizó a sus equipos hacia la zona donde cayó la nave.
