Una red criminal que operaba en el occidente del país fue desmantelada por la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC), tras una investigación que se extendió por un año.
Los capturados utilizaban rutas fronterizas no controladas para ingresar droga desde Guatemala y distribuirla en El Salvador. Pero el caso va más allá del narcotráfico: la estructura también explotaba sexualmente a dos adolescentes de 15 y 16 años en ambos países.
Además, algunos miembros se dedicaban al tráfico ilegal de personas hacia Estados Unidos. Entre las víctimas se identificó a dos ciudadanos ecuatorianos.
Los detenidos enfrentan cargos por tráfico de drogas, trata de personas, tráfico ilegal de migrantes, agrupaciones ilícitas, conspiración en homicidio y asociaciones delictivas.
