Con 57 votos a favor, la Asamblea Legislativa aprobó una reforma constitucional que modifica la duración del cargo de los magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE), ampliándolo a seis años. La iniciativa, impulsada por la diputada oficialista Dania González y tramitada sin pasar por comisión, forma parte del proceso de reordenamiento institucional promovido por la actual mayoría legislativa.
El argumento central de la reforma es la creación de un calendario electoral unificado que sincronice los comicios presidenciales, legislativos y municipales. Para lograrlo, se incluyó una disposición transitoria que recorta el mandato del actual TSE, que dejará de funcionar el 31 de julio de 2027, pese a que su período estaba previsto hasta 2029. Tras esa fecha, la Asamblea deberá elegir un nuevo tribunal.
La iniciativa sostiene que la medida garantiza “congruencia cronológica” con el nuevo período presidencial y con las reformas constitucionales ya vigentes, entre ellas la que habilita la reelección indefinida. El oficialismo argumenta que la armonización de plazos permitirá una planificación electoral más coherente y alineada con el nuevo diseño institucional del país.
