La batalla por el control de Warner Bros. Discovery (WBD) escaló este lunes luego de que Paramount presentara una oferta pública de 108.400 millones de dólares, superando con holgura el acuerdo previo entre Netflix y el estudio, valorado en 82.700 millones.
La contraoferta, planteada a 30 dólares por acción, fue enviada directamente a los accionistas de WBD, en un intento por frenar el avance de Netflix, que el viernes había pactado un precio de 27,75 dólares por acción. La jugada, encabezada por David Ellison y respaldada por Larry Ellison, reconfigura el pulso entre dos gigantes del entretenimiento.
El movimiento también tuvo un matiz político. Ese mismo día, el presidente Donald Trump advirtió que la compra de WBD por parte de Netflix podría concentrar una “gran cuota de mercado”. Paramount aprovechó ese señalamiento para reforzar su postura, argumentando que su propuesta ofrece menos riesgos regulatorios y un escenario más estable para la aprobación de la operación.
