Un choque entre dos trenes de alta velocidad dejó al menos 39 personas fallecidas y decenas de heridos en la provincia de Córdoba, al sur de España, según informaron las autoridades, que no descartan un aumento en la cifra de víctimas. El hecho ha sido catalogado como el accidente ferroviario más grave registrado en el país en más de diez años.
El siniestro involucró a un tren de la compañía Iryo, que trasladaba a unas 300 personas desde Málaga con destino a Madrid. Tras descarrilar sus tres últimos vagones, el convoy invadió la vía contigua y colisionó con otro tren que cubría la ruta Madrid-Huelva, el cual también descarriló y transportaba a 184 pasajeros.
Producto del impacto, varios vagones del segundo tren cayeron por una ladera de aproximadamente cuatro metros, lo que complicó las labores de rescate. Los servicios de emergencia atendieron a 112 personas, de las cuales 48 —incluidos cinco menores— permanecen hospitalizadas. Entre los ingresados, 11 adultos y un menor se encuentran en cuidados intensivos.
Los asesinatos de los ocho agentes policiales se produjeron en múltiples ataques registrados en diferentes zonas de la capital guatemalteca, en un contexto marcado por disturbios en centros penitenciarios.
El ministro de Gobernación, Marco Villeda, confirmó el número de fallecidos durante una conferencia de prensa y expresó su pesar por la muerte de los agentes, a quienes calificó como víctimas de actos terroristas.
Asimismo, informó que siete pandilleros han sido detenidos por su presunta participación en los ataques armados. Los dos primeros agentes murieron en un atentado ocurrido a pocos kilómetros del centro de la Ciudad de Guatemala, según detallaron los Bomberos Municipales.
